Energía

¿Adónde va toda mi energía? A veces estoy ya agotada cuando me promeno en el centro de la ciudad y me pasa mucha gente. Si camino por el weekend en el parque me irrita la gente que cruza mi paso: familias con niños gritando, perros ladrando y jovenes que ponen la música a tope. Eso también pasa cuando tengo que esperar por el lavabo en la cola del pasillo de un avión, pasa durante conferencías y eventos publicos. Me he preguntado muchas veces porque esto está así. La gente que está al alrededor de mi no me hace daño. Simplemente está allí. Y a este punto me pregunto que se pasa en mi, si me concentro tanto en ellos. Me parece entonces si pierdo el sentimiento de mi cuerpo y estoy en los cuerpos de los otros. Me pierdo por completo cuando estoy en grupos numerosos por mucho tiempo. Y la única persona que puede evitar esto soy yo. Porque hay una ley que dice que la energía sigue nuestra atención. Yo siento la presencía de los otros antes de que los veo (tambíen si no hacen ningún ruido o fuman). Entonces me siento como la serpiente que puede “ver” el calor del ratón que quiere atacar. Pero no quiero seguir viviendo así, viviendo la vida de otras personas sin que me quede suficiente energía para mi vida privada. Y me acuerdo que durante mi infancia yo tenía mi amiga mejor: Ibamos al cole y explorabamos el mundo juntas. Especialmente en el cole me sentía muy segura con ella porque si el profe o los otros alumnos se portaban “mal” yo podía halbar de todo con ella. Así me sentía con mas energía al respecto de toda las “energias” de la gente que estaba allí. Y esa memoria me hizo “inventar” el mago El Sabio. También aparece en mi libro “Renate o el viaje al centro del Ser”. Como todas las figuras del cuento de curación El Sabio también simboliza un aspecto interior mio.  El también puede sentir todas las energías (invisibles) pero también puede hacer un hechizo o controlar las energías con sus remedios y el abrigo de protección. Puede ser que con “su presencía” en mi, tengo menos miedo y puedo concentrar me más en mi cuerpo.  Quizas con la ayuda del mago percibo conferencias y grupos largos menos amenazador y tengo más energía que necesito para vivir mir propia vida. Esos son los pensamientos que quería compartir con vosotros, queridos lectores.

Renate Weber

Written by Renate Weber